Equipo de trabajo; trabajo en equipo

Hace unos días leí un articulo muy interesante sobre la soledad de los líderes en su toma diaria de decisiones. Venía a decir algo como que aunque fueras jefe, era importante tener un equipo de trabajo en el que volcar tus dudas y con el que trabajar también las tomas de decisiones. Hasta ese punto es importante el equipo de trabajo, y nos puede facilitar el transcurrir de nuestro día a día.

Quizás en la actualidad de las organizaciones, el equipo de trabajo parece algo destinado a laborar en algo que tiene que ver con la producción de la empresa, con los procesos. Y con esta mirada nos estamos dejando de lado casos como el que comentaba al inicio del post.

El equipo de trabajo es una herramienta, que bien engrasada nos puede ayudar enormemente a ser eficaces y efectivos en las organizaciones. Pero, ¿cómo hacer que el equipo sea altamente eficaz?;  ¿cómo conseguir que rinda al cien por cien de sus posibilidades?

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En este post (que será el primero de dos) quiero compartir contigo unos consejos para que puedas crear desde cero un equipo de trabajo, o para que puedas, en tu equipo de trabajo actual, conseguir grandes avances con algunos pequeños cambios.

Reúne a tu equipo y dispon de unas dos horas de trabajo juntos, y:

1.- Define la tarea

La tarea es aquello que convoca, que une al equipo. Si no hay tarea no hay equipo. Podemos pensar que sí, porque hay una cuantas personas que se juntan para trabajar, pero lo que habrá será un grupo, y no un equipo. Seguramente tú sabes cuál es la tarea, pero pregúntate si lo que está en tu cabeza sobre la tarea corresponde con lo que el resto del equipo piensa.

Para ello invita a que cada miembro del equipo defina en una frase lo más detallada posible cual entiende que es la tarea. Después, cada persona compartirá cual es su idea sobre la tarea, y con la aportación de todos la construiréis, la llamaréis y la pensaréis de la misma manera y de forma muy detallada. Cuanto más detallada esté, más difícil será perderse, más difícil desenfocarse.

2.- Define las fortalezas y recursos del equipo

Esta parte me gusta mucho y la suelo llamar “ponerse medallas” a nivel personal. A todos nos viene bien compartir en que somos buenos, porque en ocasiones nuestros compañeros no saben siquiera cual es nuestro trabajo, y es muy interesante que cada uno vea qué hacen los demás y en qué coopera para el conjunto. En el post sobre las tres preguntas, ya adelantaba esta reflexión sobre nuestra valía, quizá porque a una servidora le cuesta horrores contar lo que hace bien, y creo que es importante manifestarlo y compartirlo, además de que puede resultar sanador.

Por tanto la invitación es a que cada persona del equipo pueda contar a las demás en qué es buena, cuales son los recursos personales que pone al servicio del equipo. Y es importante que seamos amables con nosotros mismos, que nos dejemos la falsa humildad a un lado, y saquemos todo aquello que nos hace brillar en nuestro trabajo y en el resto de ámbitos.

Con todos estos recursos, el equipo dispondrá de numeroso potencial para conseguir realizar la tarea.

Estos dos consejos pueden ayudarte a comenzar a crear tu equipo, o a reflexionar sobre cómo es el equipo con el que trabajas. Y en el siguiente post, la semana próxima , compartiré más consejos para terminar de dar forma y afinar esta bonita herramienta de trabajo.




Puedes contarme cómo está yendo esta reflexión dejando un comentario.

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